Nombre: Bury Barton Farm
Lugar: Lapford, UK
Tamaño: 100 vacas lactantes, principalmente Limousin
Inoculante: MAGNIVA Platinum
La producción y el uso de un ensilaje de alta calidad es fundamental para el éxito de un establecimiento de cría en Mid-Devon.
Andrew Quick y su hijo Edward cultivan 162 hectáreas en Bury Barton Farm, Lapford, hogar de 100 vacas lactantes, principalmente Limousin, divididas en 2 grupos de parto de primavera y otoño, y 500 ovejas. Aunque principalmente cultivan pasto, también cultivan 24 hectáreas de cebada de primavera para ensilado entero, 12 hectáreas de maíz forrajero y entre 28 y 32 hectáreas de cereales.
Finalizan todos sus terneros lactantes, que se destetan a los 8 meses, y cuya finalización tendrá lugar entre los 16 y 18 meses. Además, compran novillos principalmente British Blue y Limousin, así como algunas vaquillonas de aproximadamente cinco meses de edad. En total, finalizan cerca de 250 cabezas de ganado al año. Los animales cruzados en casa y los novillos comprados tienen como objetivo una canal de 370 kg, mientras que las vaquillonas adquiridas llegan a un peso de la canal de 330 kg.
La calidad del ensilaje es el alma del sistema. Los Quick elaboran ensilaje fermentado de cereales enteros, maíz y pasto, el cual conforma la base de las raciones de engorde y finalización, que por lo general constituyen un tercio de cada forraje. El primer corte de pasto se hace a finales de mayo y el segundo a mediados de junio. El segundo corte se utiliza para las vacas lactantes y se permite que tenga más tallo.
“El ensilaje es una gran inversión para nosotros, por lo que nos enfocamos en hacerlo de la mejor calidad posible y al mismo tiempo reducir el desperdicio”, comenta Andrew. “Al dar el forraje de mayor calidad, disminuimos nuestros costos generales. El desperdicio del ensilaje solo hace subir los costos, porque todo lo invertido en realizarlo se relaciona con el alimento que se coloca en los silos de trincheras, no con el que extraemos. Es por eso por lo que hacemos todo lo que podemos para desperdiciar lo menos posible”.
Andrew tiene como objetivo hacer que todos los forrajes estén por arriba del 30% de materia seca. El ganado en engorde se alimenta con 17 a 18 kg de ensilaje mezclado al día, mientras que el de finalización recibe 20 kg/día. A ambos grupos también se les alimenta con trigo cultivado en casa, pero Andrew no les administra ninguna proteína comprada ya que hay suficiente en el ensilaje de pasto.
“Una de nuestras prioridades al momento de hacer ensilaje, en especial el entero y de maíz, es lograr una buena estabilidad aeróbica”, prosigue. “Extraemos una vez al día, por lo que necesitamos que el forraje se mantenga fresco para garantizar que haya un alto consumo”.
“También necesitamos que los silos de trinchera se mantengan frescos en el verano, cuando se usan menos ya que el ganado sale a pastorear, lo cual significa que el contenido de dichos silos se consume más lentamente. Un frente expuesto al calor por mucho tiempo puede provocar que aumenten los problemas con el calentamiento, lo que reduce el consumo y el valor alimenticio ya que el calor solo es energía quemada”.
Para ayudar a minimizar el desperdicio y la descomposición aeróbica, Andrew trabajó junto con Steve Symons de Lallemand Animal Nutrition y en 2019 utilizó inoculantes MAGNIVA en el ensilaje de grano entero y de maíz.
“Hay dos objetivos clave cuando se ensila, sin importar de qué cultivo sea”, comenta el Sr. Symons. “El primero es conseguir una rápida fermentación inicial y caída del pH, mientras que el segundo es mantener estable el cultivo una vez abierto”.
“Los inoculantes de forraje de cultivo y condiciones específicas de Magniva Platinum, que sustituyen a la gama de Biotal, combinan la cepa comprobada L. buchneri 40788 con la bacteria patentada totalmente nueva L. hilgardii I-4785. Proporcionan una rápida fermentación inicial y luego producen con rapidez una serie de compuestos antifúngicos que eliminan a las levaduras y hongos responsables del calentamiento, lo cual de inmediato mejora la estabilidad aeróbica, por lo que es posible abrir antes el silo de trinchera. También mejoran la estabilidad aeróbica a largo plazo y protegen el ensilaje mientras el silo de trinchera está abierto.
“En pruebas se ensiló el ensilado entero sin inoculantes o con MAGNIVA Platinum Wholecrop. Durante todo el período el inoculante MAGNIVA mantuvo el ensilaje mucho más fresco, lo que significa que habrá más energía para alimentar”.
“Con los márgenes constantemente presionados, para los productores de ganado de carne es fundamental enfocarse en maximizar el uso de un forraje de alta calidad”, concluye.